Nuestra Historia

Llegamos a nuestro 75 aniversario. Resulta muy difícil resumir tantos años de esfuerzo, pasión y entusiasmo en pocas líneas. Esta es una historia que hemos creado con la ayuda de ustedes, nuestros lectores, autores, ilustradores, clientes y amigos. 

Para comenzar a contar nuestra historia, tenemos que remontarnos a 1941, año en el que en una oficina de la calle Rodriguez Peña nació Editorial Sigmar. Con colecciones como Álbumes infantiles, Mosaico infantil, los Cuentos de Walt Disney -con dibujos originales del genial dibujante- y Dibujos mágicos, la editorial dio sus primeros pasos en lo que iba a ser un largo camino.

En los años cincuenta nos mudamos a nuevas oficinas en la calle Chile. Para entonces, novedosas colecciones se sumaban a nuestro catálogo, entre ellas una de nuestras colecciones emblemáticas, Mis Animalitos (1955), nacida de la mano de autores argentinos. Con el pasar de los años esta colección iría creciendo acompañando el éxito de la editorial en el mercado del libro infantil.

En la década de nuestro cumpleaños número veinte, nace la colección Estrella (1961), colección que moldeó el imaginario infantil de varias generaciones en torno a obras de la literatura universal como Las mil y una noches o los cuentos clásicos de Grimm y Andersen. Luego, con la publicación de la colección Estrella del Saber (1966) iniciamos nuestro camino en la edición de libros de ciencia para niños. Tradición que se mantiene en la actualidad y que a lo largo de los años ha ido incorporando materiales novedosos como el acetato o imágenes desplegables. En la década del sesenta llegan nuevos personajes de Disney a la colección Mis Animalitos y se gesta el primer libro de Cien Cuentos (1969). 

Los años setenta traen los libros de Muñequitos (1971) con sus tapas de imágenes tridimensionales. Se suman lectores y la cantidad de colecciones en nuestro catálogo se hace cada vez más grande. Además, publicamos la colección Chiquilines (1978) que ayudaba a los niños a resolver situaciones cotidianas. Para este momento, las oficinas nos habían quedado chicas por lo que, hacia fines de la década, estrenamos nueva dirección en la avenida Belgrano.

Las últimas dos décadas del siglo XX fueron acompañadas por una gran cantidad de nuevas colecciones, libros innovadores con acetato, chifle y papel metalizado. Nació la colección Leo con Figuras (1991), la primera de su tipo, que combina imágenes y texto facilitando el aprendizaje de la lectura. Además, creamos dos colecciones para el público juvenil: Sueños de Papel (1995) de autores argentinos y Clásicos Juveniles (1998) de cuentos clásicos de todas las épocas.

Ya entrado el siglo XXI, instauramos el Premio Sigmar de Literatura Infantil y Juvenil (2009). Junto a esta iniciativa una nueva colección destinada a jóvenes lectores cobra vida: la colección Telaraña

El éxito del Premio Sigmar en la Argentina nos impulsó a extender su alcance en el año 2012, con el lanzamiento de una convocatoria para escritores de la República Oriental del Uruguay, junto a Mosca Hnos. Desde entonces, año a año, con cada nueva edición del premio, tanto en Argentina como en Uruguay, promovemos el trabajo de autores de reconocida trayectoria y de aquellos que inician su camino en la literatura infantil.

Motivados por el interés de nuestros lectores lanzamos Pelos de punta (2014), una colección juvenil que reúne novelas de terror de reconocidos escritores argentinos.

En el año de nuestro cumpleaños número 75, nuevos libros se sumarán a esta historia, libros que toman vuelo propio en las manos de cada lector. 

Ante un mundo en constante cambio, nuestro compromiso continúa vigente: impulsar y sostener el gusto por la lectura ofreciendo libros de calidad y al alcance de todos. Libros que acompañaron y siguen acompañando la infancia de más de tres generaciones.